Dieciséis

Este tema ha vivido muchos botellones y ha sido cantado en ciertos estados lamentables. Imposible no pensar en mi vieja pandilla de amigos cada vez que canto esta canción. Es de las más antiguas del disco y me remite a mi juventud temprana. A todos mis amigos les ha tocado alguna vez hacerme de coristas y me gusta pensar que algo de ellos se ha quedado en la canción. Para escribirla me inspiré en nuestras noches por Huertas, cuando salíamos con grandes expectativas que normalmente se iban desinflando hasta el amanecer. Admito que tiene mucho de fantasía sexual adolescente y un poco de sucesos reales algo distorsionados, eso sí. Me parece que es un tema divertido producto de una época divertida. Está dedicado a todos ellos, saben quiénes son.

Mujeres de vida alegre

Ésta es la única canción del disco cuya letra ha sido adaptada de otra canción original. Aunque no somos muy amigos de las versiones, sí nos gusta a menudo adaptar al español a autores de otras lenguas, como las que tenemos de Cohen. Suelo escribir estas canciones como un juego, para pasar el tiempo cuando ando escaso de ideas propias. Cuando se trata de George Brassens es un poco diferente por dos razones. Por un lado el gran respeto que me merece este autor, y por otro el nivel de exigencia que implica reproducir en otro idioma esas métricas y rimas tan precisas sin distorsionar demasiado el mensaje. Cuando hablamos de Brassens no deja de sorprenderme cómo canciones que fueron escritas hace más de 50 años, no sólo siguen de rabiosa actualidad, sino que aún, a estas alturas de la película, nos resultan altamente subversivas. Eso pensé cuando comencé con “La complainte des filles de joie” que es el tema que nos ocupa. Desde tiempos de Brassens, el tema de la prostitución y la problemática asociada sigue siendo un tabú que nadie parece querer atajar. Sólo a veces se pretenden establecer tímidas medidas, generalmente salpicadas de altas dosis de hipocresía y moral judeocristiana. Mientras tanto la parte débil, las prostitutas, siguen siendo pasto de las mafias que las explotan, sin ninguna cobertura social, y teniendo que esconderse para ejercer su trabajo. En fin, que estamos en el siglo XXI y no hemos avanzado hacia una situación más razonable. Quizás si en lugar de perseguir y poner trabas a la gente que trata de buscarse la vida se ofrecieran alternativas y simplemente se dejara en paz a aquellas que libremente hayan decidido dedicarse a ello (que también las hay) el problema sería un poco menor. Pero será difícil mientras nuestros gobernantes sigan teniendo la cabeza y la entrepierna llenas de prejuicios.

Mi primer amor

Esta semana le toca a “Mi primer amor”. Es la canción que abre el disco y sin duda una de las más melancólicas, una amiga me confesó que había llegado a llorar escuchándola. Pretende ser un retrato de otra época aparentemente más feliz. Tiempos de andar tomando el sol por los parques sin horarios ni cortapisas, con esa ingenuidad que espanta las responsabilidades. Y el amor que es especial por el único motivo de ser el primero, uno no sabe todavía lo que se viene encima, no lleva una armadura de clavos ni un cuchillo entre los dientes. Entonces no importa si la otra persona está un poco loca, simplemente confiamos, como náufragos, libres como deberían ser siempre los hombres y las mujeres. Luego la vida te va endureciendo, te llevas hostias y descubres que sólo en el cine ganan los buenos. Que la realidad no es tan simple y que el final feliz hay que inventárselo. En la canción se expresa esta revelación hacia el final cuando atronan las guitarras eléctricas y el contundente “A la mierda por primera vez” que deja entrever que habrá más veces, y que todas repetirán el ciclo “tuve amor, tuve miedo y a la mierda”. Supongo que la gracia de las relaciones también es ésa, volverse a emocionar casi tan intensamente para luego tropezar siempre con idénticas piedras. Al fin y al cabo, ya lo dijo Raffaella: “En el amor todo es empezar”.

¡Presentamos un CD!

Presentamos un CD.
Presentamos los motivos
para en público dar fe
de que aún estamos vivos,

de que, canción a canción,
se afinaron las guitarras
y las canciones de marras
resultaron lo que son.

Doce relatos más doce
pensamientos inconexos.
Doce amores, doce sexos
donde se nos reconoce.

Donde priman las preguntas
y escasean las respuestas,
y las rimas tienen puntas
retorcidas como estas.

Donde suma cuanto resta
mi palabrería fácil,
esa mano acorde y grácil
que nos echa “El hombre-orquesta”.

Solo queda daros gracias
por reírnos las desgracias
y aplaudir con buenos modos.

Nos veremos donde sea*.
Los Factotum os desean
mucho amor y/o sexo a todos.

*En El Rincón del Arte Nuevo el viernes 31 de octubre.

¡A falta de un tema para acabar el disco!

Aunque últimamente parezca que estamos de retiro espiritual seguimos en activo. No hemos dejado de producir, lentos pero seguros. ¿El resultado? (redoble de tambores…) ¡¡¡El disco!!! Pues sí, nuestras cacareadas Doce canciones de amor y/o sexo se encuentran ya en fase de postproducción, a falta de un solo tema. Nuestra intención es darle una maquetación bonita y cuidada pero en las próximas semanas podría estar acabado…

Esta tarde por primera vez he hecho el ejercicio de escuchar todas las canciones del tirón y por el orden en que irán en el disco. Me he sentido como un rey: lleno de orgullo y satisfacción.

No, en serio, he estado recapitulando todo lo que nos ha supuesto este pequeño periplo musical que comenzamos hace unos años, primero los dos hermanos y luego con “Javi Hombre-orquesta”. Sin olvidar nuestros comienzos como Pantagruel.

Nuestro amigo Santy Pérez fue quien nos animó a presentar en público nuestras primeras canciones.

Han sido muchas horas de guitarreo, de wordreference y diccionario de rimas, muchos enfermizos debates alrededor de una palabra de más o de menos dentro de un verso. Y después a ensayar, a estrenar y a descartar en la mitad de los casos. Nos hemos pegado algún batacazo y hemos tenido altibajos,  crisis de autoestima, y hasta peleas. Hemos palmado pasta y probablemente hecho el ridículo más de una vez (eso se nos da de maravilla).

El padre Carrasco no logró consumar el exorcismo el día de Halloween en El Rincón.

¿Qué conclusión saco? Pues que no cambiaría por nada del mundo todas las experiencias que he tenido la oportunidad de vivir con vosotros, nuestros amigos. Los que nos apoyáis y los que creéis en nosotros, los que simplemente habéis sonreído escuchándonos, mil gracias por estos años de diversión.

¿Y ahora qué? Creo que hablo en nombre del grupo si digo que nos encontramos con más fuerzas que nunca para seguir compartiendo grandes momentos. Siento este disco como un pequeño testimonio de esta primera etapa y un punto de inflexión para seguir creciendo hacia la vida misma. Doce canciones rigurosamente filtradas que creo que representan lo mejor que hemos hecho, lo que no sé si es mucho decir, pero ahí están para que juzguéis, este disco es vuestro.

Hemos decidido regalaros nuestro trabajo, os pertenece por derecho. Dicen que lo que es gratis no se valora pero vosotros nunca nos habéis cobrado, aunque hubiésemos estado encantados de pagaros muchas noches.

¡Mil gracias!

Eso sí, sólo os pedimos una cosa que es muy importante… ¡escuchadlo, por favor! ¡Preferiblemente una y otra vez, hasta que os sangren los oídos! Y después, si os ha gustado difundidlo todo lo que podáis, mandádselo a vuestros amigos, colgadlo por las redes, dadle likes y mierdas de esas, en definitiva hablad siempre como que somos la hostia, no os cortéis. Y si no os mola, no hace falta que mintáis, simplemente decid que preferís guardaros vuestra opinión al respecto e instad a la gente a que lo escuche por sí misma, si puede ser en directo mejor.

En fin, chicos, seguiremos informando, ¡próximamente habrá buenas noticias…!