Acróstico friki para Breaking Bad

Bryan Cranston nos deja en la conciencia

Ricina. Nos arranca los complejos

Ese Walter desnudo hasta la esencia.

Azul y verde y lila con reflejos

Kilométricos del gris más oscuro.

Insólito desierto sin espejos,

Nitrato lacrimógeno y bromuro

Gélido, sangre y metanfetamina.

Balas y ambición, planes sin futuro.

Apenas es feliz cuando cocina

Don Heisenberg cristal cien por cien puro.

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Décimas a la memoria de Don Luis Aragonés

Lo del fútbol para el menda
nunca fue más que deporte                                                                                         solamente perdí el norte
cuando Luis hizo leyenda.
Y se ofenda quien se ofenda
de sus fieros balbuceos,
no se anduvo con rodeos.
Las verdades como puños
duelen más que los rasguños
(y además ganan torneos).

Por ejemplo la Eurocopa,
pese a estar un poco hartos
de jamás pasar de cuartos,
de Raúl hasta en la sopa,
y la prensa dando estopa…
Mientras él como una jarra
de agua fría en su pizarra
meditaba su objetivo
puramente deportivo:
pelear y echarle garra.

Era el Sabio de Hortaleza.
Perspicaz y visionario
del error del adversario
y de nuestra fortaleza.
Corazón pero cabeza,
“¡y a ganar!” gritó rotundo.
¡A la mierda todo el mundo
con lo de participar,
que peor que fracasar
es quedar como segundo!.

“¡Máteme pero no mienta!”
era su filosofía.
Nadie viéndole diría
todo lo que representa.
Rondaría los sesenta
y enganchó del cuello a Eto´o,
ni Romario se libró
de sus iras y sus gritos:
“¡Míreme usté a los ojitos!”
¿Quién le iba a decir que no?

Maestría con retranca,
con la espina, yo diría,
de rozar la gloria un día
con la eterna rojiblanca.
Y esa copa que le arranca
de las manos al Madrid
el Atleti en un ardid
de ese viejo Zapatones,
resumido en ¡dos cojones,
y a la grada haced feliz!

Dijo menos “buenos días”,
que “vete a tomar por culo”,
y con ese disimulo
superó las utopías,
destrozó las porterías
de los épicos titanes,
y venció, y los alemanes
nos miraban temerosos
aunque ahora rencorosos
nos sacudan con sus planes.

luis

La afición está de luto.
Gritaría que se ha ido,
que jugó el mejor partido
hasta el último minuto
y que no hay un sustituto.
Dejaría un corolario
que adornara el obituario…
pero siempre fue su estilo
retirarse con sigilo
y en silencio al vestuario.

DEP, Don Luis Aragonés

Factotum Madrid