La cena de los biólogos

El otro día estuve cenando con mis amigos biólogos. Como hacía algún tiempo que no nos juntábamos, la conversación rondaba en torno a los diferentes proyectos de futuro en que cada uno andaba inmerso. Varios reconocimos no tener muy claro qué iba a ser de nosotros si las cosas no cambiaban (las cosas no tienen nada de pinta de cambiar). Otros que estaban metidos en becas, y algunos que se marchaban fuera de España en busca de nuevas oportunidades.

Cuando llegaron los postres alguien me preguntó si seguía con “eso de la música”. Me limité a decir que sí, ahorrándome esta vez la coletilla habitual: “pero es sólo un hobby, nada serio” (como si pidiera perdón, con cara de perrillo apaleao). Así que mi interlocutor insistió:

– ¿Realmente crees que te puedes ganar la vida con eso?

En ese momento me pareció que se hacía el silencio y que todos los comensales se volvían para mirarme, como esperando inquisitivos mi respuesta, pero puede que esto solo fuera producto de mi mente nublada por el vino.

Permanecí pensativo unos segundos.  Me di cuenta de que respondiera lo que respondiera tenía muchas posibilidades de quedar como un gilipollas…

Se me vino a la cabeza la canción de Santy Pérez “¡La música no!, ¡la música NO!, ¡la música NO, ¡¡NO da de comer!!”.

No sé porqué, recordé mis primeros años en la universidad. Mi plan era encontrar un buen trabajo que me permitiera además, dedicar tiempo libre a mis canciones y poemas. No esperaba que la crisis me fuera a dejar en este perpetuo estado de salto al vacío. Al menos en eso no estaba solo. Pensándolo bien, todos habíamos estado planeando detalladamente cómo sería nuestro futuro, qué casa nos íbamos a comprar, qué coche, cuántos hijos, etcétera… y todo… ¿para qué? Nuestras ilusiones habían sido dinamitadas de un plumazo por las razones macro-económicas más peregrinas, y ahora nos veíamos en la inestabilidad total, en el corto plazo, en los curros basura, a salto de mata…

Mi discurso mental iba a toda pastilla cuando fui consciente de que la gente seguía
mirándome, esta vez con una mezcla de curiosidad e hilaridad…

-Se ha quedao pillao…- comentaron. Al final contesté:

– Bueno, creo que en este punto tengo las mismas probabilidades de ganarme la vida como biólogo que como músico, es decir, ínfimas. Así que al menos, voy a intentarlo con lo que más me gusta…

Salí del aprieto, parecieron quedar satisfechos y la conversación siguió por otros
derroteros hasta el final de la velada, que por lo demás resultó de lo más agradable. Desde entonces le he estado dando vueltas a algunas cosas.

¿De verdad era tan importante lo de la casa, el coche, los hijos, el contrato fijo…? ¿Realmente era eso lo que necesitábamos? No lo sé, a lo mejor sí. 

El caso es que tengo una amiga que después de terminar su carrera con las mejores calificaciones está vendiendo sus diseños decorativos por internet, y creo que se encuentra más feliz que nunca, aunque es algo que jamás se le hubiera ocurrido si no se hubiera visto arrinconada por la situación.

En fin, sé que quizás suena muy ingenuo todo eso de reinventarse, desarrollar la
creatividad, perseguir los sueños…No voy a dar ningún consejo, porque cada quien es un mundo y bastante tiene uno ya con mantenerse optimista con la que está cayendo.

Pero he llegado a la conclusión de que prefiero seguir con trabajos basura que me reporten lo justo para vivir, mientras le dedico todas mis energías y empeño a lo que realmente me apasiona. Aunque sea la tarea menos rentable, aunque sea perder el tiempo, aunque no valga para nada. También he decidido dejar de avergonzarme por ello.

Prefiero verme tocando en la calle (Botella mediante) que seguir puerta tras puerta, mendigando el trabajo de mis sueños que puede que nunca aparezca, pidiendo perdón por existir, incomodando al personal que resopla mientras echa mi currículum al montón y me mira con pena y condescendencia.

Y si me preguntan a qué me dedico, le daré la vuelta a los factores para contestar con orgullo: “Soy escritor de canciones, eso sí, dedico mi tiempo libre a sacarme unas pelillas currando en el Mercadona, pero es sólo un hobby, nada serio.”

Nos han condenado a un mundo de incertidumbre, tendremos al menos que
tirar los dados, “Roll the dice“. Bukowski vivió prácticamente como un vagabundo durante muchos años, le duraban los trabajos menos de un mes, casi como nos pasa ahora, y mientras tanto no dejó de escribir y de enviar sus poemas a todas partes. Porque era lo único que sabía hacer, lo único que de verdad le llenaba. Todavía sus versos nos empujan a saltar a lo desconocido, a ser valientes y a no claudicar hasta llegar al final del camino…

“Si vas a intentarlo, ve hasta el final.
De otro modo, no empieces siquiera.

Si vas a intentarlo, ve hasta el final.
Tal vez suponga perder novias, esposas,
parientes, empleos y quizá la cabeza.
Ve hasta el final.
Tal vez suponga no comer durante 3 o
4 días.
Tal vez suponga helarte en el
banco de un parque.
Tal vez suponga la cárcel,
Tal vez suponga mofas, desdén,
aislamiento.
El aislamiento es la ventaja,
todo lo demás es un modo de poner a prueba tu
resistencia, tus auténticas ganas de
hacerlo.
Y lo harás a pesar del rechazo y las
ínfimas probabilidades
y será mejor que cualquier otra cosa
que puedas imaginar.
Si vas a intentarlo ve hasta el final.
No hay sensación parecida.
Estarás a solas con los
dioses y las noches arderán en
llamas.
Hazlo, hazlo, hazlo.
Hazlo.
Hasta el final.
Hasta el final.
Llevarás las riendas de la vida hasta
la risa perfecta, es la única lucha digna
que hay.”
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Tres sonetos muy jodidos para Gallardón

1

Se os ha visto la pata por debajo
de la puerta por fin con esta ley.
Aplaude Monseñor, el Opus Dei
y el propio Torquemada está en el ajo.

Les joden las mujeres con trabajo
(a menos que su padre sea el rey)
prefieren la hembra dócil, con jersey
discreto, veinte niños y estropajo.

Volvemos a las cuevas del franquismo.
Volvemos al más tonto del lugar.
Volvemos al ultracatolicismo.

Volvemos a ir a Londres a abortar.
Volvemos a las brujas y al abismo.
Volvemos al Partido Popular.

2

Me deja estupefacto Gallardón.
No pueden decir también en esto
que por la propia crisis viene impuesto
y que el silencio es nuestra única opción.

Es otra más oscura la razón
para este retroceso manifiesto.
¿Habrá un motivo oculto para el resto
en sueldos, sanidad y educación?

Sueldos, porque a más pobres son más ricos.
Sanidad, porque así nos van matando.
Educación, nos quieren más borricos.

Y entre mentiras digo yo ¿hasta cuándo?
“Hasta que tu esperanza esté hecha añicos”
¿Por qué a esta gente le hemos dado el mando?

3

Se enfrenta Eduardo Inda con Marhuenda.
Ocupa cada púgil su rincón,
y más a la derecha Gallardón
apenas ve de lejos la contienda.

Al fin se decidió a tomar la senda
de alguien que se ve en su posición.
Quería despertar admiración
y le ha caído alguna reprimenda.

El hombre nunca fue el más oportuno.
No sé si abortará ante el panorama
general, pues parece que el ayuno

urgente es otra ley la que reclama.
“Manda webs que esto sea” dice uno
“lo único que cumplan del programa”

Tardes de grabación en casa de Javi

Aunque este blog empezó con el firme propósito de no mirarnos el ombligo más de lo necesario, últimamente nos están pasando cosas muy emocionantes que nos apetece mucho compartir. Propongo esta sección como un pequeño diario de a bordo donde comentar nuestras pequeñas alegrías y tristezas en esto de la música, no sé si tendrá algún interés más allá del morbo (lo que tampoco está tan mal, que le pregunten a Jorge Javier Vázquez…).

Todo esto viene a cuento del último proyecto en que estamos enfrascados. La grabación de nuestro primer disco. Pues sí, después de tantos intentos frustrados parece que ésta es la buena, que sale adelante este sueño que traemos arrastrando prácticamente desde la formación de Factotum.

Nos ha costado tiempo juntar un material digno y conseguir la calidad que estábamos buscando. Pero por fin estas fiestas hemos conseguido poner a raya nuestra vaguería natural y nuestra falta de organización para elaborar un rígido calendario de grabación, que en general se ha respetado.

Es de justicia destacar que grabamos de forma completamente autónoma y auto-producida, encargándonos personalmente de todo el proceso y sin ninguna ayuda externa, vamos, que hacemos de todo tal como indica nuestro nombre. Eso sí, con ese Javi alias “hombre orquesta” manejando los mandos del equipo casero que poco a poco vamos mejorando entre los tres, sacando de aquí y de allá.

Mario está muy atractivo de manga corta…

Todos los que os hayáis acercado a escucharnos últimamente, ya habréis descubierto que Javi es un excelente músico, que lo mismo nos toca una guitarra eléctrica que un teclado, un cajón o directamente nos toca los cascabelillos. Pues además resulta que está hecho un crack de la tecnología del sonido, y tiene una asombrosa habilidad para captar la esencia de las canciones al arreglarlas, refinarlas y editarlas. Como somos muy amigos, la verdad es que las tardes de grabación son la mar de divertidas, entre risas, humo, café, pizza y cerveza.

Este disco, este niño mimado como dicen los artistas cursis, se llamará “canciones de amor y/o sexo” (como no podía ser de otra manera) y nacerá antes de la primavera. Lo estamos deseando.

Otra cosa, una de nuestras últimas adquisiciones ha sido este aparatejo.

Loopstation

Nos lo hemos regalado para navidad. Aunque no creemos en los Reyes Magos ni en el sedentario Papá Noel, sí que creemos en las pagas extras. Parece que el pedal de loops en cuestión puede hacer casi de todo, solo le falta interpretar él solito las canciones. Esperamos estrenarlo el próximo día 25 en el Siroco, así que no os lo perdáis (ya os colé la cuñita, ¿eh?). Seguiremos informando. Un saludo.